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martes, 15 de octubre de 2013

La perfecta imperfección.

-Coge el espejo.
-¿Para qué?
-Hazlo.
-Ya está.
-¿Qué ves?
-Veo el reflejo de una persona que ha sufrido demasiado, que le da miedo avanzar por el que dirán, veo muchos complejos internos, falta de autoestima, autoritaria consigo misma, veo tantas imperfecciones que no se por cual empezar.

-Lo estás haciendo mal. Eres la perfecta imperfección que jamás se haya podido crear. Coge el espejo cada día y mírate en él con los ojos con los que te veo yo. Entonces te darás cuenta de que rozas la perfección pero sin llegar a igualarla porque estás viendo sólo tu reflejo. La perfección es tu propia realidad reflejada en este espejo.



miércoles, 9 de octubre de 2013

Nos hicieron ver.

Nos crearon para una sociedad perfecta. Desde que nacemos nos hicieron creer que lo normal era que nos gustase un niño en la guardería. Nuestras madres ya hablaban entre ellas haciendo planes futuros entre su hijo y tú. Nos criaron en un ambiente donde estaba prohibido hablar con desconocidos. Ahora si no le respondes a un desconocido eres una maleducada o mejor dicho, una antisocial. En el instituto nos hicieron ver que las carreras de ciencia eran las mejores para un futuro digno. Y si dices el nombre de una carrera ‘’extraña’’ o de poco renombre te dicen la típica frase: ¿eso tiene salida? Señor/ señora tiene la misma salida que un ingeniero o un informático en paro. Nos hicieron ver que debemos rodearnos de mucha gente porque lo normal es tener amigos y más si eres joven.  Nos hicieron ver que más vale una mentira piadosa que una verdad rotunda. Nos hicieron ver que hay que ser el líder de la manada para coger al toro por los cuernos. Y si os digo que ¿no hace falta todo eso para tener el mundo a nuestros pies? Porque lo que no nos hicieron ver fue la satisfacción propia que produce cuando somos nosotros mismos sin las ataduras de la sociedad que nos rodea.



martes, 8 de octubre de 2013

El muro de cristal (María Roldán).

Hoy os voy a hablar de un libro escrito por una persona importante. Este libro consta de 80 páginas que me han envuelto en un mundo dividido en dos: los atormentados (pesimistas que van formando a lo largo de sus vidas un muro interno inquebrantable, es decir, un muro de cristal que ellos mismos creen que es imposible de atravesar pero que como se ve en la obra y en la vida misma sólo se trata de un muro creado por falsas expectativas e ilusiones sobre el destino, por lo tanto el cristal de este muro se puede romper cuando menos lo esperemos) y los positivos (jóvenes con metas en la vida, desean recorrer mundo en busca de la libertad, la igualdad, tienen un deseo innato por la vida, por descubrir lo que aún sus cabezas ni se imaginan, a pesar de que eso les llegue a causar la muerte...). Una de las frases típicas de los atormentados sería ''no puedo alimentar unos pensamientos que aparentemente me harán feliz, pero que, a largo plazo, me causarán dolor''. Ese miedo que siempre hemos tenido todos al fracaso o a volvernos a dañar una vez más. Pero una de las frases que más me marcó de este Muro de cristal sería la que yo misma le podría dedicar a la escritora '' pero ella no comprenderá nunca que observar desde la distancia es el placer más dulce que he encontrado''. Y otras frases que me marcaron de este Muro son:
''Mis músculos se relajaron y comencé por primera vez a vivir.''
-''No sabía que aún existiesen personas así.
-¿Así cómo?
-Personas repugnantes que construyen un mundo interior creyendo que es un mero reflejo de la realidad, intentando encontrar solución a sus endiablados problemas y justificando que así resolverán el nudo que ata a la sociedad.''
-Llegó un momento en el que me empezaron a aburrir sus conversaciones; lo inquietante de la vida era la incertidumbre, el dolor profundo y la euforia descontrolada, y no la estabilidad suprema.
-Y es que hacía tanto que no sonreía porque la vida de alguien querido fuera un poco mejor...!
-Ella se recreaba en su mundo , sacaba sus propias conclusiones sobre la vida y, por último, se perdía entre las sombras.
-No quiero estudiar y contemplar el paisaje por la ventana con tristeza, no quiero que el saber me aprese cuando lo que debería hacer es darme alas.
-Y créeme, amigo, que yo he aprendido más del sufrimiento y de los contratiempos que de los libros de mi mesita de noche.
-Creía que no me tomaba la vida en serio y que vivía de las apariencias.
-Si algo me enseñó este viejo libro fue que había que expulsar todo aquello que nos envenenaba, aunque no le encontraras una razón lógica y aunque pudiera tratarse del acto más egoísta que pudiera llevar a cabo un ser humano.




viernes, 4 de octubre de 2013

Hoy la he visto y me ha mirado.

Hoy la he visto y me ha mirado. Hoy creo en Dios! Fue la primera frase que se me vino a la cabeza cuando a primera hora de la mañana la vi. Estaba tan brillante como siempre. Su  flequillo a medio caer sobre los ojos, su mirada profunda y un tanto fría estaba clavada en mi mirada soñolienta. Realmente no se porque me miraba, yo no llevaba mis mejores galas ni mi rostro a esas horas de la mañana era el mejor de los casos. Aún así parecía que me había estado esperando, esperaba que alguien cruzase la puerta. Quizás ya me había visto venir a lo lejos. Nuestras miradas se cruzaron por unos segundos. Ni ella parpadeaba ni yo tampoco. Parecía que quería analizar mi mirada, ver más allá de mis pensamientos. Curiosamente yo no estaba nerviosa. Deseaba que ese cruce de miradas durase eternamente aunque para mí esos segundos fueron eternos. Aparté la mirada porque ya se me acababa la distancia de la puerta al lugar donde me dirigía y no podía seguir mirándola. Aún de espaldas notaba su mirada o al menos esa fue mi sensación mientras los latidos del corazón iban a ritmo de sus miradas. Hoy la he visto y me ha mirado. Hoy se que existo, hoy se que ella también cree en Dios.


Se fue.

-¿Y  que pasó? 
-No lo sé. Un día me levanté y vi que había desaparecido. Que ya no quedaba nada de ella, sólo su fragancia. Es como si se la hubiese tragado la tierra. Ni unas palabras, ni un beso de despedida, ni una carta. Se había ido sin más. Me pregunté si todo había sido un sueño o un producto de mi imaginación pero vi que era tan real como la vida misma. Estaba nuestra foto, corriendo por el campo,  junto a la mesa de noche y al lado una de nuestro último viaje. Si hubiese sabido que sería el último lo habría vivido con más intensidad y no la habría dejado escapar. Me habría agarrado fuerte a ella y seguramente se habría extrañado de esa actitud. Ahora sólo su fragancia inundaba la casa vacía. Ni su ropa, ni su mochila, ni su bolso, ni sus peluches. Todo había sido empaquetado con riguroso detalle hacia un lugar misterioso  y prohibido para mi. Se fue sin más, ya nada quedaba, sólo nuestras fotografías y su fragancia. Quizás fue las únicas cosas de las que no pudo desprenderse del todo, una porque la llevaba consigo y la otra para dejarme el recuerdo de su remota existencia.


jueves, 26 de septiembre de 2013

En tierra de nadie.

En tierra de nadie campos de fuego.
En tierra de nadie sollozan los álamos.
En tierra de fuego los montes son etéreos.
En tierra de fuego no te comprendo.
En tierra de álamos casi acabamos.
En tierra de álamos no quedan salmos.
En tierra de nadie y en tierra de fuego nosotras seremos álamos.


Cartas a nadie (segunda parte).

La pequeña Clementine se levantó de la fría cama. Había amanecido un día más pensando en que poco tendría de diferente al anterior. Cada mañana se despertaba para contemplar los primeros rayos del amanecer. Le daban esa paz y tranquilidad que los médicos optaban por administrarle a base de pastillas de nombres un tanto caóticos para su cerebro. Colocó delicadamente sus pies en las alineadas zapatillas a los pies de la cama. Una de sus obsesiones era el orden. No consentía que nadie moviese los pocos objetos que había en la habitación de pequeñas dimensiones. Hizo algunos estiramientos para dar movilidad a sus músculos. Habían pasado cinco días desde que no pisaba la calle. Creía que se le estaban yendo los mejores años de su juventud encerrada en el pequeño habitáculo de un gran psiquiátrico. Sus padres pensaron que la mejor decisión sería llevarla a ese centro. El psicólogo había observado un trastorno grave de bipolaridad y desgobierno del yo. A pesar de ello no les guardaba rencor. Clementine no se veía tan diferente a los demás. Siempre ponía de ejemplo que todos cambian de gustos, modas, algunos (por no decir todos) siempre han imaginado o inventado una vida paralela por miedo a decir la verdad. Simplemente era una adolescente más con pequeñas manías que nadie comprendía. Lo único diferente que podía observar en ella misma era su agorafobia y esa sensación a veces de fobia social. Casi como si de un ritual se tratase, abrió la ventana, una bocanada de aire recorrió sus pálidas mejillas, se sentó en la mesa, empezó un nuevo folio y comenzó a escribir como cada mañana. Tenía una compilación de cartas desde hacía un año. Clementine las denominaba ''cartas a nadie''. Sólo ella las podía leer, el día que encontrase la certeza de haber dado con ese alguien que la hiciera sentirse libre se las entregaría una a una, para hacerle ver cuan grande era su anhelo. Lo que Clementine no sabía era que mientras dormía ese alguien existía y leía sus cartas. Ese alguien la amaba y admiraba en secreto.


domingo, 22 de septiembre de 2013

Crisis personal.

¿Alguna vez os habéis sentido vacíos? ¿Como si algo en esta vida no encajara en vuestro pequeño mundo? Sé que alguna vez habéis pasado por estas crisis que yo llamo personales. Mucha gente opta por callárselas y dejar que pase el tiempo. Pero el tiempo pasa y si no hacemos nada por redimir estas crisis acabaríamos cayendo en un pozo sin salida. La otra opción es hablar con las personas más cercanas a nosotros. Si tienes una mejor amiga o un mejor amigo a quien confiarle tu crisis puedes hacerlo pero si te sientes sólo en este mundo lo mejor que puedes hacer es refugiarte en tu familia y no dejes de ser positivo porque al final de cada túnel siempre hay una luz que brillará para ti. Y que no te de miedo ir al psicólogo si necesitas desahogarte con un desconocido y no por eso estás más loco. ¿Acaso alguien no está loco en este mundo lleno de nadie cuerdo? Pues eso, se feliz, vive lo que te queden de años lo mejor que puedas y si necesitas ayudar a los demás para sentirte mejor persona o mejor dicho, para sentirte útil no dudes en hacerlo. Y recuerda, sólo tú puedes hacer que brille el Sol en un día de lluvia.



miércoles, 11 de septiembre de 2013

El curioso caso de Benjamin Button.

Esta tarde he terminado de ver una película que tenia pendiente desde hacía años. Me ha parecido muy emotiva pero a la vez triste. Y una vez más me han vuelto a surcar las lágrimas por las mejillas. Creeréis que soy de lágrima fácil pero después de casi tres horas viendo la vida de una persona que va cambiando día tras día hasta casi renacer, y ya no sólo es la vida, son las frases y el guión de la película lo que me ha dejado sin palabras y meditando. Como por ejemplo esta reflexión:
Si te sirve de algo, nunca es demasiado tarde o, en mi caso, demasiado pronto para ser quien quieres ser. No hay límite en el tiempo. Empieza cuando quieras. Puedes cambiar o no hacerlo. No hay normas al respecto. De todo podemos sacar una lectura positiva o negativa. Espero que tú saques la positiva. Espero que veas cosas que te sorprendan. Espero que sientas cosas que nunca hayas sentido. Espero que conozcas a personas con otro punto de vista. Espero que vivas una vida de la que te sientas orgullosa. Y si ves que no es así, espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo.




lunes, 2 de septiembre de 2013

El Ángel de la Pena.

Un bloque de mármol ha sido modelado para la tumba de Emelyn Story, la esposa del escultor William Story,  que a sus 77 años de edad,  flaqueándole las fuerzas de las manos, no impidieron seguir su trayectoria escultórica  y cómo no, el amor fue el deseo de conmemorar el traspaso a la otra vida de la susodicha. Ahí estaba yo, contemplando el enorme ángel caído. Parecía que dormía sobre su propio lecho. Toqué una de sus alas y la piedra ardía. Hacía calor pero era soportable. Mi deseo de contemplar esta tumba era más fuerte que el calor aplastante de un verano en Roma. La palabra que puede describir mis emociones al verla fue ‘’impresión’’, como el título de uno de los cuadros que vieron nacer el movimiento del Impresionismo, ‘’Impresión: amanece’’ de Monet? Al ver obras de este calibre olvido la realidad, me traslado a otra época, en concreto a finales  del s.XIX, noto la cantidad de emociones que el escultor depositó en su última obra y el esfuerzo  físico que le conllevó. Su cara es  dulce, aunque un poco tímida, se tapa con una mano porque no quiere que la observen mientras llora la pérdida al ser amado. No está preparada para irse aún pero sabe que tiene que partir. No obstante, su recuerdo aún perdura y no sería de extrañar que mientras el cementerio está libre de miradas,  en la noche recorra  las demás tumbas de 4 mil almas enterradas, todas no cristianas, ya que es un cementerio protestante donde se incluyen tumbas de judíos y algunos homicidas. Me la imagino en la brumosa noche, levantándose lentamente, colocando sus sandalias en la mejor posición y su largo vestido cargado de pliegues por alisar. Mira al frente, al cielo, ve las estrellas, comienza a caminar. Su pesado vestido pulula con el viento y hace un sonido algo áspero, acompañado por el desplegar de sus espesas pero ligeras alas. Se dirige hacia el infinito, no sin antes observar la tumba de su pequeña hija enterrada a menos de un metro de distancia. Su mirada es melancólica, posa su cálida mano en la tumba de la pequeña, deposita una rosa invisible a ojos humanos y comienza su deambular por el campo santo. Noche tras noche repite el mismo ritual y recorrido. Agradece la visita de curiosos en la mañana pero ya ha pasado un siglo de su existencia y apenas tiene fuerzas para mantenerse en pie.  Terminado su deambular por el campo santo recompone su vestido y sus alas, las vuelve a desplegar, deja caer su pesado cuerpo sobre el lecho, se tapa la mano para que no vean sus lágrimas ni su cansancio de la noche anterior y duerme un día más aunque las manos de los curiosos a veces la despierten con un leve cosquilleo tras acercarse y hacerse la típica foto de recuerdo.


lunes, 5 de agosto de 2013

Pienso, luego existes.

Me hago pequeña cada vez que te miro y me sonríes. Ya no se como ocultarlo, los demás ya se han dado cuenta pero dudo que tú ya lo hayas hecho. Me escondo y te busco con la mirada. Son juegos de niños pasajeros. Me buscas y yo me escondo, me encuentras y me sonrojo. Sigues tu vida y yo la mía pero no te saco de mi pensamiento. Me gustaría surcar los mares de tus sueños y descifrar que hay en ellos y ver si alguna vez por pura casualidad aparezco en ellos. ¿No crees que vivimos en un sin vivir? Bueno, quizás tú no pero yo sí. Tus miradas, tus sonrisas, ese juego de niños y tus ansiados sueños por desvelar me tienen en el sin vivir de tu existir.


lunes, 29 de julio de 2013

Canción para vos.

Me pregunto qué nos ha pasado, que nos ha separado. Qué hay de esas conversaciones hasta las tantas de la madrugada. Qué ha sido de ti, de tu buen humor, de tus palabras bonitas y esas miradas de amor. No importa lo que venga después de esta canción porque allí estaremos solas, tú y yo. Y a veces pienso que esta vida ha sido muy injusta. El destino te puso en mi camino o quizás fue al revés. Qué ha sido de ti, de tu mundo interior, que ha sido de los sueños que construíamos las dos. Me da miedo pensar que nada era real, que sólo fue producto de mi imaginación. Y ahora sonrío pensando en aquello, en ese pasado que tanto daño nos separó. Diría que somos animales destinados a querernos, pues anhelar era nuestro lema. Qué ha sido de ti, pequeña princesa, guerrera por fuera y débil por dentro. Qué ha sido de vos, de esa larga canción que tanto tarareábamos las dos, de las películas que identificaban la relación. Qué ha sido de ti, de tu buen humor, de tus palabras bonitas y esas miradas de amor. Mi pequeña canción, qué ha sido de vos.


miércoles, 17 de julio de 2013

La Gioconda está triste.

La Gioconda está triste, ¿qué le pasa a la Gioconda? Todos decían que tenía una sonrisa extraña, como si estuviera empezando a sonreír o como si acabara de dejar de hacerlo. Pero estaba delante del cuadro más famoso de toda la historia y no me parecía que sonriera. La comisura de su boca era demasiado pequeña como para estar sonriendo y aunque acabara de hacerlo su mirada era triste. ¿Qué le pasaba? Tenía tantos admiradores delante de ella, de todos los países, todos haciendo fotos para inmortalizar que estuvieron delante del cuadro más comentado desde hace siglos. A su lado había dos guardias de seguridad que cansados por llevar horas de pie, saliendo en multitud de fotografías que nunca verían, aguantaban el tipo como podían. Estaban hartos de ver a esa mujer vestida de negro y tonos ocres, con una mirada profunda e inquietante. Nos mira, desde cualquier ángulo que nos coloquemos nos seguirá mirando. Cruzada de brazos como diciendo ''aquí estoy yo y ahí estás tú, siempre admirándome y preguntándote porque todos me admiran''. Y seguramente piensa que por qué quieren darle tantas vueltas a su figura, por qué buscar un halo de misterio a su imagen si quizás Leonardo Da Vinci sólo quería representar la ambigüedad, su autorretrato, el de su madre, el de una dama embarazada y multitud de hipótesis que se han dicho durante años. Todo este misterio se debe a que no se sabe por qué fue el único cuadro que tuvo en su estudio sin acabar durante años. Quizás se obsesionó él mismo con su mirada y esa especie de sonrisa que no se sabe bien si sonríe o no. Quería darle tanta perfección y ambigüedad que nunca pudo acabar de terminarlo. Es más, fue el cuadro quien pudo con él y lo agotó hasta tal punto que murió sin ver terminada su obra más envidiada. Podría haber dejado unos apuntes diciendo quien era la susodicha o mejor, si realmente estaba sonriendo o estaba triste. Pero eso al gran genio poco le importaba, quería inquietar al mundo después de su muerte y que fuese recordado no por lo que fue en su tiempo sino por los enigmas que creó cuando dio su último suspiro. La Gioconda está triste, ¿qué le pasa a la Gioconda? Quizás la deshumanización del arte, el macroconsumismo y merchandising de su propia figura la ha vuelto cada vez más melancólica. En su propia casa venden objetos kistch con su rostro inquietante. Y aún nos preguntamos ¿qué le pasa a la Gioconda?




lunes, 15 de julio de 2013

La gatita Cori.

La pequeña Clementine se asomó por la ventana. Era de noche y no podía dormir. Desde que murió su gatita Cori se pasaba largas noches en vela, asomada en la ventana en busca de una señal. Su madre le había dicho que si miraba al firmamento vería diferentes estrellas. La más brillante era para los seres más queridos y allegados, las más diminutas era para los seres que hacían mucho que habían dejado de existir en este mundo y las estrellas fugaces eran sin duda las más especiales. Estas últimas eran la señal de que la persona que más extrañábamos se paseaba unos segundos por delante nuestra, obsequiándonos la larga espera de poder encontrarnos con ellos de nuevo. Pero Clementine miraba cada noche desde su ventana y sólo veía contaminación, luces y más luces provenientes de la gran ciudad que servía como marco a su casita de campo a las afueras de la misma. Casi iba a desistir y quería volver a la cama cuando de repente un objeto brillante pasó fugaz por delante de su casa. Hizo una especie de arco iris en el oscuro firmamento y dibujó una sonrisa plateada ante sus ojos. ¿Era la gatita Cori que se había manifestado para hacerla dormir una vez más después de su pérdida? Se metió feliz en su cama y esa noche fue la mejor de muchas noches. Ya no se desvelaba, ahora dormía feliz, esperando que una noche más aquella estrella fugaz dejara acto de presencia. A la mañana siguiente se lo contó a su madre. A su madre no le pilló de sorpresa, precisamente estaba leyendo en el periódico que la noche anterior un cometa extraviado dejó polvo de estrella por varios sitios de su recorrido. ¿Era un cometa o fue la gatita Cori que con sus zarpas lo desvió de su trayecto?


sábado, 13 de julio de 2013

Un viaje hacia Abu Simbel.

Y pude al fin caminar por aquellos pasadizos estrechos de uno de los templos más brillantes de la era egipcia, el Templo de Abu Simbel. Entre un cielo nuboso se ofrecía una especie de estampa ante mis ojos, la imponente fachada de piedra arenisca contrastaba con la arena del desierto. Afortunadamente el tiempo acompañaba y no se me ofreció ninguna oleada de calor típica de estas tierras. No obstante iba preparada por si me sorprendía una tormenta de arena e iba cargada de municiones. Al cruzar el gran portón de madera, ya carcomida por el pasar de los siglos, sentí un apretón de aire sobrecargado y una mezcla de olores agrios y amargos. Era como si aquel templo en mitad de la nada hubiese estado cerrado durante milenios y la respiración se me hacía costosa. Pero no podía echarme para atrás, pues mi mayor sueño era visitar aquel lugar y lo había dejado todo por viajar a la tierra de los faraones. Miré los muros y mis ojos no daban crédito ante tantas maravillas, relieves, jeroglíficos indescifrables y policromados de los colores más brillantes que existían, faraones, dioses, esclavos labrando las tierras de un todopoderoso, el mundo de los muertos acompañado de Anubis y Osiris, el disco solar de Amenophis Iv (el faraón andrógino), la descripción de los embalsamamientos, el arca perdida, el ank (la cruz de la vida), esposos enlazando sus manos, mujeres retocando sus cabellos, etc. En la sala hipóstila encontré una fila de descomunales pilares a modo de columnas con esculturas colosales de diferentes faraones con sus atributos correspondientes, el bastón de mando, el ank como símbolo de buena suerte e inmortalidad y el uraeus en la cabeza (prótomo de cobra). Me abracé a uno de los faraones y pude sentir la calidez que desprendía la piedra, realmente parecía que tenía vida propia y que su corazón pétreo aún latía en busca de fieles seguidores que amaran su cultura como habían hecho los antiguos egipcios anteriormente. Seguí mis pasos hacia una cámara dorada, resplandecía el oro y el tesoro del faraón, era la cámara del tesoro y el olor aún estaba más concentrado. Era una pequeña sala a manera de wünderkamen (cámara de las maravillas), en ella permanecía un gran sarcófago que ocupaba prácticamente toda la estancia. Tenía forma antropoide como todos los sarcófagos pero este era especial, lo rodeaba una gran máscara de oro con láminas de otros materiales preciosos y pintada con un azul lapislazuli. Había una inscripción en la tapa, estaba cubierta de polvo, froté con mi mano y pude leerla mejor. En ella estaban escritas estas palabras: Neb-jeperu-Ra Tut-anj-Amón. Di un grito ahogado y comencé a reír de la emoción. No podía creer lo que veían mis ojos, estaba ante la tumba de uno de los faraones más mencionados en toda la historia, estaba ante la tumba de Tutankamon, el joven faraón del Valle de los Reyes.



jueves, 11 de julio de 2013

La pequeña Clementine.

El día que consiga no llorar al hablar contigo será cuando finalmente haya logrado superarlo. Y ese día por fin ha llegado. Escribía Clementine en su pequeño diario. Pero aún la seguía queriendo y cuando la tenía cerca se quedaba sin palabras, bloqueada sin saber que decir. Tenía tantas cosas que decirle, algunos reproches pero la quería. Creía que se había enamorado aunque le parecía extraño, después de tanto tiempo sola, esperando a alguien y por fin ese alguien llegó aunque estuvo desaparecida un tiempo. Eso hizo que se le rompiera de nuevo el corazón. Había puesto tantas expectativas en ella, creía que sería la elegida, una corazonada se lo decía a gritos. No podía dejarla escapar tan fácilmente después de tanto tiempo esperando alguien como ella. Tenía la esperanza de que volvería y necesitaba oír una explicación que fuera clara y contundente para no seguir martirizándose en porque le había tocado sufrir una pérdida más. Finalmente regresó, le costó un tiempo en asimilar de nuevo su presencia pero el amor fue más fuerte y la perdonó.


martes, 9 de julio de 2013

Confusiones.

Me di la vuelta asustada, creí que la había perdido, que nada era real, que vivía en otra dimensión a la que no pertenecía. No podía creer que realmente ese era el mundo donde vivía porque no encajaba en él. Estaba en una habitación oscura, llena de sonidos estrambóticos, gritos y chillidos se amontonaban en mis oídos. Yo sólo podía gritar ''haz que pare!''. Pero mi voz no se escuchaba. Movía los labios y ningún sonido era pronunciado. No había nadie en esa habitación, sólo mi presencia pero se escuchaban multitud de gritos que provenían de algún lugar llamado mundo. Quería salir pero no encontraba el picaporte por ningún lado y la única ventana estaba cerrada como si estuviera sellada.  Me hice pequeña en un rincón, creí cerrar los ojos pero sólo los acababa de abrir. Estaba tumbada en la fresca arena de una playa salvaje. A mi alrededor  no había más que paisajes de dunas, de fondo el estrepitoso mar y a mi lado una pequeña botella de cristal que contenía un pergamino en su interior. Estaba algo aturdida por el cambio de paisaje. Saqué el pergamino   en el cual habían escrito con una letra algo rápida ''recuerdos de un lugar llamado mundo''.


lunes, 8 de julio de 2013

La femme fatal.

¿No os parece atractiva una mujer de armas tomar? Con una mirada maliciosa en busca de su presa, la más débil, mientras se oculta en un rostro de corte angelical. Este tema de la femme fatal ha sido representado tanto en pinturas como en películas. La más reciente que vi fue el Cuerpo de Jennyfer en la que una Megan Fox es la protagonista de esta especie de depredadora de humanos, sobre todo de hombres, y que se aprovecha de su fiel amiga para acercarse a estos seres. A modo de vampiresa sexy se camufla en la oscuridad, está siempre al acecho, esperando para dar el mayor golpe y alimentarse de la sangre y entrañas de hombres sedientos de placer. Su mayor debilidad es su mejor amiga, la típica chica inteligente y poco agraciada, que conoce desde su infancia. La utiliza a modo de amuleto, hace y deshace con ella lo que le place bajo la excusa de que es su mejor amiga con un toque un tanto lésbico. Y digo esto último por una de las escenas del final de la película y por las miradas del principio.




sábado, 6 de julio de 2013

Graduación.

Muchas veces me han preguntado cual había sido el día más importante de mi vida y yo no sabía que responder pero si me lo preguntasen ahora, justo en este momento, diría que fue el día de mi graduación. Ayer se acabó una etapa principal en mi vida, ahora empieza otra nueva. Pero aún no se que pasos me marcarán el destino ni como comenzar esta etapa, supongo que como las distintas etapas que he ido finalizando a lo largo de mi corta vida. No voy a decir que he esperado durante 4 años para que llegase este momento, pues ni yo misma sabía que existiese una graduación al finalizar la carrera. Me enteré este año y de oídas y no sabía que hacer, si ir o no. Solamente me importan dos personas de 53 que asistimos y fue por eso mismo que me decidí a estar con ellos el último día, una vez más. Quién sabe lo que ocurrirá en un futuro, si me los volveré a encontrar o si seguiré estando en contacto con ellos. Sea lo que sea estuvimos juntos como siempre, apoyándonos hasta el final. Porque nos hemos visto reír y llorar durante estos años. Nos hemos ayudado tanto en temas de clase como en temas personales. Nunca olvidaré este último año, ni el anterior ni que decir el primer año que para mi fue el mejor de todos donde nadie se conocía y aún los malos parecían buenos. En la ceremonia vi a muchos profesores que me habían dado clases a lo largo de estos años. Me alegré al ver a una profesora que ya está jubilada y que no esperaba que fuese este año. Cuando dijeron su nombre para colocar las becas todos aplaudimos de manera estridente, hubo gente que se levantó de sus sillas y otras que no parábamos de sonreír al verla, tan menuda pero con un gran talento. Al ver tal agradecimiento ante su presencia se le saltaron unas tímidas lágrimas que, fruto de su orgullo propio, logró esconder pero en el fondo sabía que era ella la que nos agradecía nuestra presencia. Una bella persona, de las que son difíciles de encontrar en el camino de la enseñanza y de las que siempre tendrás en tu memoria. Nunca olvidaré ese mes en el que solamente estuvimos estudiando Egipto, ya que era una gran aficionada a este tema y a mi pues me encanta la egiptología. Al terminar la ceremonia me acerqué a saludarla y me alegré de que aún se acordase de mi, ya que sólo me dio clases durante un cuatrimestre hace ya 4 años. Tampoco olvidaré la escena en la que tuve mi primer examen, era en su asignatura y yo no sabía que tenía que presentar el DNI, estaba sentada de las últimas filas porque había demasiada gente en aquel Aula Magna y se acercó a mi preguntándome por la dichosa tarjeta de identidad. Me puse nerviosa y no sabía que decir, le dije la verdad y se sonrío, me dijo que no me lo tomaba en cuenta porque me conocía de vista y que no volviera a pasar más. Cuando se retiró de mi asiento pude respirar tranquilamente y esperar a que el color de mi rostro se volviera al natural. Creía que me iba a suspender y se me desmoronó el mundo en tan sólo unos segundos. Y siguiendo con la ceremonia, me alegré también al ver que otra de mis profesora favoritas me iba a colocar la beca. Cuando dijeron mi nombre sentí que mis piernas temblaban y sólo pensaba en no caerme por esas escaleras centenarias de madera. En realidad bajé bastante rápida ya que habían nombrado antes a la otra compañera con la que tenía que salir a colocarme las becas y no quería quedarme atrás. Cuando fui llegando a donde estaba ella sonreí aún más, me dio la enhorabuena también bastante risueña y me colocó la beca y me dio el respectivo pin. Posé con la otra chica unos segundos que se me hicieron interminables, ya que sólo veía gente pero no podía distinguir las caras con los nervios. Es la primera vez que me siento tan observada por tanta gente que no conocía. Opté por mirar hacia donde más o menos creía que estaba sentada mi familia. Estoy deseando de ver el vídeo de toda la ceremonia para ver mejor los gestos y enterarme de las palabras que dijeron los profesores porque con tantos nervios se me escapaban la mayoría. En definitiva, merece la pena acabar así un proyecto de tu vida, rodeada de tu familia y de la gente que quieres, apoyando lo que más te apasiona, el ARTE.


miércoles, 3 de julio de 2013

Como Xena llegó y cambió mi vida.

''En la era de los antiguos dioses, de los señores de la guerra y de los reyes...'' así es como empezaba el maravilloso intro que tantos veranos me hacía estar pendiente de la tele porque era la hora de ver la serie que sin saberlo me marcaría de por vida, Xena la princesa guerrera. Tendría yo unos 8 años, estamos hablando del verano de 1999. Ya por aquel entonces Hércules también me había captado pero no tanto como Xena. Era la primera mujer guerrera que había visto en mi vida, con sus saltos y su grito que nunca hemos podido imitar porque sólo ella puede hacerlo, es único, y esa especie de disco que para mi era un fresbee llamado chakram y su espada. Acompañada de una rubia natural (de las que ya no quedan) con un callado que para mi era un palo largo, como los que cogía en el campo. Una mañana seguramente haciendo zapping puse de casualidad la 2 y la encontré a ella, allí estaba con su vestido de cuero y esos andares, segura de sí misma, con aquella mirada penetrante. Desde entonces cada día me levantaba temprano para ver mi guerrera preferida, con la que tanto me identificaría de mayor. Y el día que me quedaba dormida me enfadaba con mi hermana por no haberme levantado antes e incluso en Agosto, cuando estaba en la playa, maldecía tener que ir a la playa y perderme un mes entero de Xena. Y al año siguiente volvían a poner los capítulos pero de manera desordenada y no te acordabas de nada de lo anterior y por aquel entonces no tenía Internet. Hubo un día que dejaron de emitirla. Para entonces yo tenía ya 12 años y me entristecía después de tantos veranos no poder seguir viendo sus aventuras. Ya con 13 años, con Internet en mi poder, se me vino un día a la mente la serie, su nombre, la mujer de mirada penetrante que luchaba por el bien. Fue a partir de ahí cuando entendí muchas cosas que antes no entendía por mi edad. Con 17 años volvieron a emitir la serie, en otro canal, y esta vez no me perdí ni un sólo capítulo. Por fin vi el final de la serie y con él mi mundo de ensueños, de batallas, mitología, amor, amistad, odio, pasión y un largo etcétera se desmoronaba en tan sólo unos segundos. No eran tímidas las lágrimas que me surcaban al ver el final de la gran guerrera que tenía ya casi como un hito en mi vida diaria. Gracias a esta serie aprendí muchos valores que aún conservo. Yo la defino así: princesa, guerrera, amazona, asesina en un pasado y salvadora de la humanidad en un presente.


Odio el fútbol.

Si, soy de esos especímenes raros que aún quedamos dispersados por el planeta que cuando hay fútbol nos enteramos por los gritos y pitadas en la calle. Es que si no fuese por eso no me enteraría de que estamos en clasificación ni en mundiales. Pero claro ¿quién le dice esto a cualquiera? Que tengo comprobado que aunque seas valiente en decir tu humilde opinión se te avanzan como alimañas. Y vosotros diréis, ¿por qué odia el fútbol? Muy sencillo, el mundo se paraliza. En la televisión sólo hablan de lo mismo, mundiales, España, mundiales, España. Todo el mundo lleva camisetas de España y la cara pintada de rojo y amarillo. Un día cualquiera si llevas una bandera de España eres facha pero si lo haces en época de mundiales eres español y apoyas a tu país en temas futbolísticos. Parece además que no se comete ningún asesinato, ningún robo y ninguna violación en todo el país porque nada de eso es transmitido en ningún medio de comunicación. Solamente fútbol y más fútbol. Si fuese cierto me alegraría y diría ''ojalá siempre hubiera mundiales'' pero no es así, ya que los robos se incrementan en estas fechas. No sería la primera vez en la que un policía está pendiente de un gol antes que de un robo en una casa. Y no quiero entrar en temas en los que se destroza esculturas que son emblemas de la ciudad y tienen un gran valor histórico y artístico (dígase la fuente de Cibeles o la fuente en Puerta Jerez de Sevilla a la que el año pasado le arrancaron la cabeza). Yo no estoy con la roja ¿y tú?



sábado, 29 de junio de 2013

A veces.

A veces me miro al espejo y siento un vacío existencial en mi mirada. A veces me han dicho que tengo una mirada profunda pero yo la veo vacía, sin ningún sentido. A veces me siento sola. A veces te quiero. A veces te odio. A veces me fortalezco. A veces me hundo. A veces te analizo. A veces paso de todo. A veces pregunto por todo. A veces me guardo todo. A veces canto. A veces lloro. A veces me río. A veces vivo. A veces sueño. A veces grito. A veces me caigo pero otras me levanto. A veces tu también has sentido lo que yo, pero sólo a veces.



Feliz día del orgullo.

Orgullo. ¿Qué orgullo? ''Somos orgullosas de serlo'' ¿es acaso el lema de todo gay, lesbiana, bisexual o transexual? La verdad es que no. Al menos no es ese mi punto de vista. ¿Existe un día del orgullo hetero? No. Si queremos ser iguales que el resto y tener los mismos derechos no podemos ir destacando sobre los demás para reivindicar nuestros derechos. Habrá multitud de lesbianas o gays que no salen a la calle este día precisamente para no encontrarse con la cabalgata, como si se tratara de que vienen Los Reyes Magos. O a lo mejor salen y no se unen a esa especie de procesión de gente estrambótica y locas que llevan todo el año metidos en el armario para salir un único día del año. Para mi es un día más y no una mega fiesta donde van a ligar y no a reivindicar lo que quieren porque precisamente lo que se les da a entender al resto de la gente que lo contempla es que el día del orgullo gay es una fiesta o mejor dicho, una parafernalia barroca con todo su horror vacui en las carrozas de hombres fibrosos que se mueven a ritmo robótico y que la mitad de ellos no llegan ni a ser bisexuales. ¿Existe acaso un día para las orgullosas con ojos miel verdosos, para los que tenemos amigos bipolares, para los que tenemos el pelo castaño, moreno, rubio o pelirrojo? Y ya que estamos, podemos crear un día para las orgullosos que amen el arte. Yo soy como soy, orgullosa de ser lo que soy y no me hace falta demostrarle al mundo entero cual es mi orgullo porque siete colores no me representan. Me representan los hechos y las palabras del día a día. Si queremos que nos traten como personas normales por favor seguid como sois realmente y no disfrazaros de lo que no sois un 28 de Junio.


martes, 25 de junio de 2013

A toda esa gente.

A esa gente que aparece y desaparece como si se las llevara el viento. A esa gente que cuando callan es porque algo otorgan. A esas que mienten, mienten y mienten. A esas que están vacías de sentimiento pero no de contenido. Que siempre dicen ''aquí siempre y yo por ti todo''. ¿Realmente os lo creéis? Porque a mi cuando me dicen esa clase de palabrejas camufladas es realmente cuando empiezo a sospechar y a hacer la cuenta atrás de cuanto durará lo bueno: los buenos momentos, las risas, esas miradas que hablan por sí solas, los pequeños momentos, esa ''tontería'' (porque siempre utilizan esa expresión para darte un pequeño detalle) de regalo que para ti es como un mundo porque han pensado en ti (por lo tanto eres importante), los viajes, la brisa, el mar, ese momento en el que te sientas sobre la hierba y siempre caes en la tentación de arrancarla como si tuviese algo en tu contra y le cortas la vida (pequeñas manías), esas canciones que siempre te recordarán a ese alguien o a aquel momento inolvidable y por mucho que pasen los años sonarán en tu mente con la misma intensidad que la viviste. A toda esa gente sólo puedo decirles una frase que me encanta de Lost and delirious ''mientes, mientes, mientes, todas dais falsas ideas convencionales''.

sábado, 22 de junio de 2013

La memoria de los peces.

Los peces de colores sólo tienen tres segundos de memoria, ¿lo sabías? Si tardan 3 segundos en rodear la pecera todo es nuevo otra vez, cada vez que dos peces se ven, es como la primera vez. Es como si fueran humanos, como cuando nosotros nos enamoramos, es como si fuera la primera vez. Una reacción química nos hacía olvidar los recuerdos dolorosos de la última ruptura y decimos: ¡vaya!, esto es genial, es nuevo, esto es diferente.
Esta es la frase más destacada de la película. Realmente no sabía que los peces tenían una memoria de tan sólo tres segundos. Ya podrían haber sido 23 segundos. En parte los envidio porque continuamente están creando un nuevo ciclo de relaciones, de realidades. En definitiva, borran de su diminuta mente todo lo que les haya pasado anteriormente, ya sea bueno o malo, y empiezan un nuevo ciclo con diferentes o iguales peces. Ojalá todos fuésemos peces de colores que olvidamos el daño que hicimos o nos hicieron ayer y seguimos con nuestra vida hoy que no nos acordamos de nada del ayer.